Buenos días, existe una teoría dentro de la Climatología que cree en la reestructuración de los equilibrios dentro de los componentes del sistema climático ante eventos extremos. Insisto en que debemos dejar de romantizar el clima de Canarias. La vegetación así como los datos térmico-pluviométricos así lo atestiguan. Si los temporales del suroeste fueran tan frecuentes en las estaciones propicias (otoño e invierno) no tendríamos tabaibal y codesal que en ocasiones en las vertientes sur de las islas se extienden en altitud hasta encontrarse con el pinar, dando muestra del carácter seco o semiárido de estas zonas. Así mismo, en los nortes podemos encontrar vegetación del termófilo e incluso manifestaciones xerófilas del monteverde (brezos, por ejemplo) en cotas muy bajas, próximas a los 300-400 metros de altitud. No es asumible creer que anualmente van a caer 1000mm en Vilaflor. La realidad es que es más probable en el eje La Esperanza - Aguamansa por el predominio de los distintos tipos de tiempo más frecuentes, en este caso los de primer y cuarto cuadrante.
Con ésto quiero decir que, a pesar del cambio climático, hay dinámicas atmosféricas que no podrán romperse de forma tan abrupta como es el caso del anticiclón de las Azores, cuya génesis dista mucho de la que forman las borrascas y sus perturbaciones u ondulaciones del chorro polar.
De hecho, hay teorías dentro del estudio del cambio climático que apuntan a una ralentización de la Corriente del Golfo, principal conductor y transmisor de frío-calor entre los trópicos y los polos, lo cual podría provocar fuertes ondulaciones de la circulación atmosférica, siendo positivo en cuanto a precipitaciones en nuestro entorno.
No hay ningún estudio en la actualidad que evidencie que en Canarias se avanza hacia una reducción drástica de las precipitaciones. Sé que habrá quienes así lo deseen con el fin de generar titulares alarmistas pero el análisis del cambio climático requiere de muchos campos de análisis, muy lejos del reduccionismo actual.
Saludos
